Maltrato infantil

Maltrato infantil

Son las acciones u omisiones que se ejercen sobre un niño o niña, que causan daño físico visible e inmediato y/o daño emocional, que es latente y tiene consecuencias en el tiempo. Las siguientes son las formas de maltrato más comunes:

Maltrato físico:: Son las agresiones que hacen uso de la fuerza. Ejemplo: cachetadas, puños, patadas, correazos, sacudidas.

Maltrato verbal:: Es el uso elevado de la voz, los gritos y las expresiones ofensivas.

Maltrato psicológico:: Es llevar al niño o niña al temor, la inseguridad, la humillación y la indefensión frente a la persona que maltrata.

Negligencia:: Es lo que no se hace, lo que se deja de hacer. Es el ignorar al menor, el no proveer a los niños las condiciones necesarias para el desarrollo de sus capacidades. Es la no atención de sus necesidades básicas.

El desarrollo cerebral de los niños, depende de las primeras interacciones que éste tenga con su madre, padre o cuidador. Entre los 0 y los 5 años el cerebro de los niños crea “autopistas neuronales” que facilitarán el tránsito de conductas repetitivas y determinarán lo que el niño será como adulto. La desnutrición, el abandono, el maltrato repetitivo impiden el desarrollo pleno de la corteza pre frontal durante la primera infancia. Es justamente allí, donde se desarrollan las funciones que determinan nuestra naturaleza humana. Habilidades como la planeación, el control de la impulsividad, el aprendizaje social, la empatía y el altruismo tienen su origen en la zona frontal de nuestro cerebro. El cerebro del infante maltratado no se activa o se activa muy poco en dicha zona. Incluso la masa cerebral del niño maltratado es menor, que la del niño que crece con afecto. Un bebé que padece condiciones extremas de violencia y negligencia en su hogar, sufre un daño cerebral irreversible. Esto lo hace más propenso a actuar con violencia cuando se convierta en niño, adolescente y adulto.