Una huella para siempre - Blog

Nota de crianza No 06. LA IMPORTANCIA DE: “MANOS A LA OBRA”

Nuestros pequeñitos son excepcionalmente sensoriales y sus manos nunca están quietas; son sus mejores y principales herramientas para aprender del mundo de los objetos. En las edades tempranas aprenden mejor con la ayuda de sus sentidos y con el movimiento de sus cuerpos y  es por eso que aprovechamos esta relación que el niño establece con el objeto, como un enfoque práctico y beneficioso para su aprendizaje. Así que, estamos siempre atentos a su “aprender haciendo”.

Apoyado en sus sentidos el niño aprende que la pelota es suave y redonda mientras la toca, la huele, la saborea, la mira y ve su color rojo. Con la ayuda de su cuerpo, experimenta con ella, explorándola con sus manos, oprimiéndola, subiéndose en ésta o rodándola, dejándola caer y observando sus atributos desde diferentes ángulos. Y luego, al manipular un cubo, sus manos le dicen que su forma es cuadrada y no redonda y establece diferencias entre objetos. Simples descubrimientos fundamentales para comprender que los objetos son más que una simple forma. Los niños comienzan conociendo los objetos poniendo “manos-en-el-aprendizaje”, para avanzar más adelante y poner “mentes-en-el-aprendizaje”.

ninño jugando
Cuando se trabaja con edades tempranas, se entiende que los niños aun no cuentan con el desarrollo cognitivo necesario para confiar en su memoria o elaborar sofisticados pensamientos abstractos. Un pequeñito difícilmente recordará las explicaciones verbales que da la maestra o sus cuidadores, sobre el sonido que produce el tambor al golpearlo. Sin embargo, cuando se le permite manipularlo y golpearlo, se fascina con el ruido que produce y busca una y otra vez tener este objeto en las manos para escucharlo. Este ejemplo, explica claramente, que en estas edades “el discurso” limita el aprendizaje del niño, mientras que el “toca y aprende”, lo incentiva y potencia.

Las “manos-a-la-obra”, significa que los niños tienen a su alcance objetos – tanto vivos como inanimados – para observarlos, manipularlos e investigarlos. Este es el verdadero aprendizaje activo que depende de la utilización de materiales naturales y materiales encontrados, objetos del hogar, juguetes, equipos, herramientas, etc.

Poner las “manos-a-la-obra” es la clave para apoyar a los niños en el desarrollar de su gusto por aprender y para mantenerlos interesados, centrados, alertas y comprometidos, facilitando que permanezcan en su tarea de exploración. Todos hemos observado escenas en las que un niño está tan interesado y absorto en manipular e investigar un objeto, que “olvida” comer, ir al baño o escuchar al adulto.

Para terminar, no olvidemos nunca que las “manos-a-la-obra” permite la aparición de diferentes estilos de aprender y que en un grupo de niños en el mismo rango de edad, se desarrollan a ritmos distintos y muestran intereses diversos

Marisa Uribe
Nota de Crianza Nro. 113

*Nota modificada para el contexto

foto:<a href=»https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/educacion»>Foto de Educación creado por freepik – www.freepik.es</a>

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *