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Nota de crianza No 5. LOS DULCES DE HALLOWEEN

Para la gran mayoría de los niños, lo mejor del Halloween se resume en una palabra: dulces. No solo es el tremendo gusto de recibirlos, sino también, de contar con un permiso ilimitado para comerlos y para poderlos guardar por varios días. 

Los padres somos siempre hemos sido complacientes y generosos, con los dulces que ofrecemos  y que regalamos para llenar las canasticas de los niños: Sin embargo desde hace un tiempo para acá, nos hemos preocupado por la cantidad de «azúcar» que de un solo tirón puede ingerir ese día un pequeñito de los nuestros, preguntándome que tanto daño le hace. 

Revisando aquí y allá literatura sobre el tema, encontramos evidencia del «super-negocio de golosinas» en que se ha convertido esta festividad cuyos clientes principales son los niños, así como varias lecturas nos pusieron al día y ayudaron a contemplar opciones complementarias a los dulces. Quieremos compartir esto con ustedes. 

Nutricionistas, psicólogos, odontólogos y de pediatras, sin olvidar a los padres, están muy juicosos sumando las calorías que contiene cada dulce que recibe un niño en Halloween. Ese día, un pequeñito puede fácilmente consumir de 20 a 50 cucharaditas de azúcar y cientos de calorías extras. Y si el botín es cuantioso, seguirá consumiendo cantidades similares en los próximos días. Aquí tienen algunos ejemplos: 

1 MilkyWay Fun Size  150 Calorías 
1 Snicker o TWIX Fun Size  80 Calorías 
1 Barra grande de MilkyWayo Snicker  275 Calorías 
1 Paquete Fun Size de MOI  90 Calorías 
1 Colombina o Bombón  80 Calorías 
10 Gummy Bears  97 Calorías 

Ciertos datos, de fuentes reconocidasfueron importantes para modificar algunas cosas, relacionadas con esta festividad. Y lo anotamos, no para crear alarmas sin sentidosino para que reflexionemos sobre el poder que tenemos los adultos, de cambiar las cosas para el bien de nuestros pequeños.

 

Little children trick or treating on Halloween

 

Primero, la Academia Americana de Pediatría2, muestra especial preocupación, con la cantidad de dulces que hoy en día comen los niños menores de 3 años. Anotan, que estos años tempranos, son propicios para crear buenos o malos hábitos alimenticios de por vida y que exagerar la oferta de dulces, contribuye a que el niño desarrolle un gusto desmesurado por éstos, lo que más adelante puede llevarlos a la obesidad o a enfermedades graves como la Diabetes Tipo 2. 

Segundo, la Academia Americana de Odontología Pediátrica3, hablando del Halloween dice, que los dulces producen más cavidades en los dientes de los niños que cualquier otro alimento. La razón está, en que cada vez que un pequeño ingiere un dulce, las bacterias que viven en ia boca producen ácidos, que por lo general permanecen allí por 20 minutos iuego de comerlo. Entre más golosinas consume el niño ese día, ocurren más «ataques» de ácidos  lo que no está contribuyendo a su salud oral. 

Tercero, también haciendo referencia a los dulces del Halloween, la «Food Standards Agencie» de Gran Bretaña informa, que cuando los niños exageran el consumo de dulces, algunos de ellos, no todos, pueden presentar cambios de ánimo, irritabilidad, se vuelven irascibles, «pataletudos» y se hace difícil controlar su desbordada actividad física 4 . Esto se debe, en gran medida, al efecto que produce en ellos los químicos con que se preparan los colorantes que les mezclan a los dulces, para hacerlos más atractivos y comerciales. 

Y cuarto, un estudio realizado por la Marlene Schwartz5 de la Universidad de Yale, sobre la forma como la ingesta de dulces en Halloween se ha salido de las manos, da una serie de recomendaciones a padres y docentes iniciales, para redireccionar esta tendencia. Ella dice, que desde el 2003, en vez de dulces, regala a los niños pequeños juguetes u objetos divertidos. Muchas personas siguen su ejemplo y registran que sus “trikis-trikis” tienen tan buena o mejor aceptación que los dulces, por parte de los niños. 

Teniendo en cuenta lo anterior, es mejor optar por la filosofía de controlar las porciones de dulces, no de prohibirlas. Para asegurarle a nuestros pequeños una vida saludable y placentera. 

Ustedes en casa podrán también introducir cambios y tomar el camino de la prevención y la salud. Con ello, estaremos una vez más uniendo fuerzas, padres en casa y docentes, poniendo en práctica aquello de que somos los socios más importantes que tiene el niño pequeño, para protegerse, desarrollarse y aprender, 

Marisa Uribe

Cali, Octubre 24 del 2008 

Nota de Crianza # 103

*Nota modificada segùn el contexto
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